domingo, mayo 29, 2005

Mitzi y la acumulación de reservas

Si el célebre economista Fritz Machlup (1902-1983) despertara hoy, no saldría de su asombro por la cantidad de activos internacionales que vienen acumulando los bancos centrales, especialmente los de Asia. Y en el Perú, le volvería a la memoria la pésima costumbre de su esposa Mitzi, que tenía un inagotable apetito por llenar su inmenso ropero, al punto de no saber cómo usar tantos vestidos. Esa actitud, 40 años atrás, Machlup comparaba con el afán desmesurado que entonces caracterizaba a los bancos centrales europeos por atesorar divisas, sin saber bien por qué, pero asumiendo pérdidas incomprensibles.

De seguro el destacado profesor no entendería por qué se festeja en el Perú el explosivo aumento de nuestras Reservas Internacionales Netas (RIN). Este proceso se prolonga desde el 2001. Entre ese año y el 2004 nuestras RIN aumentaron en casi US$4.500 millones, mientras que en el primer cuatrimestre de este año ya subieron otros US$1.000 millones. Así, hoy casi alcanzamos el astronómico valor de US$14.000 millones. Y, como van las cosas, el ropero de 'rines' del BCR rebasaría los US$17.000 millones hacia finales del 2005, lo que equivaldría a más de 15 meses de importaciones y al 25% del PBI. Nótese que en la época en que la señora Machlup llenaba su ropero, bastaba que el banco central tuviera el equivalente en RIN de tres meses de importaciones, que era el criterio usado para estimar la viabilidad externa de una economía. Hoy las cosas han cambiado desde la defunción de Bretton Woods (1971) y, sobre todo, desde que las economías abrieron indiscriminadamente su cuenta de capitales, exponiéndose a crisis financieras como las de los noventa.

En Asia acumulan

Este proceso de atesoramiento de RIN es más notorio en economías asiáticas como Tailandia, que tenía montos equivalentes al 15% de su PBI antes de la crisis de 1997, y que hoy sobrepasa el 30%, como Corea, que en ese período pasó del 5% al 30%, Malasia que del 20% llega ya al 40%. En ese proceder, tales bancos centrales exageran, remedando a la señora Machlup: solo buscarían maximizar sus tenencias de RIN, en vez de optimizar el stock. Como el monto absoluto de reservas no dice mucho sobre la capacidad de un país para defenderse contra un ataque especulativo, se usa el ratio entre las RIN y la deuda externa de corto plazo, indicador que mide la liquidez internacional. Si esa relación es igual a 1, se dirá que la economía es inmune a ataques especulativos. Y es justamente este indicador el que se ha duplicado o triplicado en los últimos años en todos los países del Asia: subió a 3,5 en Tailandia, a 4,5 en Malasia, a 2,5 en Corea y a 12 en China, por lo que esas economías son absolutamente invulnerables a las crisis foráneas originadas por ofensivas especulativas, deterioro de sus términos de intercambio, alza de tasas de interés internacionales, entre otros. Como el indicador en esos países excede a 1, se están comportando como la señora Machlup.

¿Y en el Perú?

El caso peruano parecería similar a los anteriores, porque el indicador aumentó de 1,5 en el 2000 a 2,8 al día de hoy. Dicha cifra se obtiene dividiendo las RIN de US$14.000 millones entre los US$3.000 millones de deuda externa de corto plazo, más los US$2.000 millones de servicio de los próximos 12 meses de deuda externa pública y privada de largo plazo. Así, aparentemente nos "sobrarían" US$9.000 millones. Pero nuestra realidad es muy distinta a la asiática. Y es que, al estar altamente dolarizada, los depósitos en moneda extranjera alcanzan los US$9.000 millones, monto que habría que añadir al cálculo, pues al ser muy similar a la deuda externa de corto plazo, puede salir del país de la noche a la mañana. Si añadimos estas obligaciones, se alcanza exactamente a los US$14.000 millones que tenemos en RIN. Así, la relación entre el stock de reservas y esos dólares huidizos (3.000+2.000+9.000) llega justamente a 1, de manera que disponemos del mínimo necesario para defendernos del peor escenario internacional. En pocas palabras, nuestro BCR aún no actúa como la señora Machlup y el profesor Machlup ahora así entendería el comportamiento supuestamente exagerado de acumulación de reservas en el Perú de hoy.

Usos del excedente

Pero si continúa la catarata de exportaciones e inversión extranjera, habría que pensar en cómo usar las RIN excedentes. ¿Aunque podría justificarse la maximización de RIN, qué haríamos con tantas reservas de bajo rendimiento que al estar la mayor parte en dólares pueden significar grandes pérdidas de capital? Ya lo decía Kenneth Rogoff, el hasta hace poco economista jefe del FMI: "Una cosa es ahorrar para días lluviosos, pero acumular reservas en exceso es como construir el Arca de Noé". A ese respecto cabe preguntarse: ¿No se podrían usar las reservas excedentes para estimular el crecimiento y la productividad? Quizá para facilitar la importación de bienes de capital y tecnología, o para prepagar deuda externa. Nos parece que el tema debería debatirse y plasmarse en una nueva ley orgánica del BCR (para el próximo gobierno), dado que su directorio tendría las manos atadas para administrar mejor las RIN. También debería discutirse a nivel andino o sudamericano las pautas de la Iniciativa Chiang-Mai propuesta por los países asiáticos para crear una red regional de swaps monetarios bilaterales y de acuerdos de recompra, con lo que un país afectado por una crisis tenga una línea de crédito inmediata. Finalmente, y esto es lo más importante, para vaciar algo el ropero, es necesario repensar la política de apertura indiscriminada a los flujos externos de capital, exceptuando los ligados a la inversión extranjera directa. Ello reduciría la volatilidad de nuestras economías frente a potenciales contagios externos.

Fuente: El Comercio, domingo mayo 29, 2005.