jueves, mayo 07, 2009

Crisis Global y de la Teoría Económica

Los economistas hemos salido notoriamente magullados desde que se derrumbaron, una tras otra, la burbuja hipotecaria y la de los activos. La primera, que se inició en 2002 duplicó los precios de las viviendas de las 20 principales ciudades de EEUU hasta julio del 2006, momento a partir del cual sus precios declinaron en 33% hasta el mes pasado (Indice S&P/Shiller). El Dow Jones, por su parte, aumentó desde su punto más bajo de 7.600 a inicios del 2003 a los 14.000 en octubre 2008 (+84%), de donde se desinfló hasta los 8.000 hace unos días (-43%).

Obviamente nadie pudo pronosticar con precisión estos fenómenos, dada la complejidad de los procesos económicos. Pero deberíamos asumir la responsabilidad por dejar de advertir -excepciones notorias aparte- los peligros que amenazaban a la economía norteamericana, cuando todos los indicadores presagiaban una debacle inminente: La relación TED (entre la LIBOR y la tasa de referencia del FED) se llegó a abrir de 0,5% en el 2006 a 3% a fines del 2007; el índice P/E de Shiller (precios de las acciones vis a vis los dividendos) sobrepasó largamente la zona de alarma de 20 en 2007 y llegó a subir hasta la zona roja de 40 a mediados del 2008; el índice de desconfianza de los inversionistas pasó de 20 a 75 entre 2002 y 2008; etc. Si a ello le añadimos una serie de indicadores adicionales, cuantitativos y cualitativos habríamos podido dar el SOS (‘Sálvenos o Supúltenos”) a tiempo.

Peor aún es que hasta ahora no nos ponemos de acuerdo sobre las causas últimas de la crisis que no solo es financiera y, para colmo, tampoco sobre las consecuencias que tendrán. Un ejemplo ilustrativo nos lo ofrecen dos artículos publicados por el ‘New York Times’ el mismo día (1): Alan Meltzer argumenta enfáticamente que a EEUU le espera un pernicioso proceso inflacionario, mientras Krugman pronostica que tendrá una deflación similar a la de Japón en los noventa. La situación es aún más curiosa cuando se pregunta por el fin de esta Gran Recesión, para lo que regresan al parvulario y recurren al abecedario: los que dicen que será una V, significa que luego de la caída la recuperación se dará inmediatamente; los de la U, menos optimistas, que terminará a principios del próximo año; la L, que será tan larga como la pata de la letra; y hasta la W, que luego de resolver la parte financiera habrá un leve auge, pero posteriormente volverá la recesión cuando haya que resolver el gigantesco déficit fiscal (estimado en 12% del PBI para este año) y cuando se perciba que no hay donde invertir rentable y sostenidamente a falta de innovaciones tecnológicas que estimulen los 'espíritus animales' de los emprearios schumpeterianos.

La pregunta es evidente: ¿Las fallas radican en la ciencia económica como un todo? ¿O es que los economistas no han hecho uso de las innovaciones teóricas que se disponen para explicar estos fenómenos? Nuevamente el gremio se parte en dos. En un grupo, muy respetable, están los que cuestionan las propias bases de la teoría económica en sí, postulan la necesidad de reconstruirla casi completamente o a partir de los paradigmas clásicos del siglo XIX (Smith, Ricardo, Marx). Se encuentran entre ellos Anwar Shaikh, Eric Reinert, Alex Schubert, Carlota Pérez, entre otros de variada estirpe, quienes han avanzado un buen trecho en esta dirección, desarrollando o renovando paradigmas y conceptos, tales como el ‘capital virtual’, las relaciones entre las revoluciones tecnológicas y las burbujas financieras, el análisis más fino de las relaciones de las fuerzas productivas y los aspectos inmateriales de las economías capitalistas de mercado desde la perspectiva de la Escuela de Frankfurt, etc.

El otro grupo lo conforman autores como Barry Eichengreen, quien sostiene que “no es que la teoría económica no tenía nada que decirnos sobre el tipo de debilidades estructurales y de conflictos de intereses que pavimentaron el camino que nos condujo a la actual catástrofe. De hecho, amplios campos de la teoría económica moderna se enfocan directamente en el tipo de problemas genéricos que crearon el actual revoltijo. El problema no radicó en la incapacidad de imaginar que los conflictos de interés, el self-dealing y el comportamiento de manada podrían surgir, sino debido al peculiar fracaso para aplicar tales introspecciones al mundo real”, por lo que resalta las nuevas ramas de la teoría económica: la economía del comportamiento, la teoría del agente-principal y la economía de la información. En esa misma línea, se ubica Esteban Hnyilicza (3) quien es aún más optimista: “En su margen intensivo, la teoría económica a inicios del siglo XXI ha venido creciendo hasta abarcar a la teoría de incentivos, la teoría de contratos, la economía de organizaciones y la economía del comportamiento. En su margen extensivo, la ciencia económica se abraza cada vez más con sus primos y hermanos: La sociología, la psicología, la historia, la teoría de organizaciones y las ciencias de la administración“.

En fin, es eso lo fascinante en la ciencia económica: cada día aprendemos más, por más que nos cueste desaprender muchas de nuestras teorías ortodoxas; y pocas veces nos ponemos de acuerdo, ya que las ‘escuelas’ y sus matices abundan. Bien dicen quienes dicen que Winston Churchill acostumbraba repetir que: “Si usted reúne a dos economistas en una sala, usted recibe dos opiniones – a no ser que uno de ellos sea Lord Keynes, en cuyo caso obtiene tres”.


NOTAS:

(1) Véase: Allan Meltzer, “Inflation Nation”, en NYT, mayo 4, 2009 (www.nytimes.com/2009/05/04/opinion/04meltzer.html?_r=1); y
Paul Krugman, “Falling Wage Syndrome”, en NYT, mayo 4, 2009 (www.nytimes.com/2009/05/04/opinion/04krugman.html).
(2) “The Last Temptation of Risk”, en National Interest, abril 30, 2009 (www.nationalinterest.org/Article.aspx?id=21274)
(3) “La teoría económica: ¿Puede explicar la crisis?”, en Germán Alarco (compilador), Análisis y perspectivas de la crisis económica mundial desde el Perú”, Lima: Ed. Norma y CENTRUM-PUCP, 2009; p. 59.

8 comentarios:

Rebeca Estela dijo...

bla, bla, bla....académicamente fabuloso, pero necesitamos realidades y cálculos para sacar conclusiones QUE YA ESTAN PUBLICADAS...porque seguir con la especulacion si ya esta explicado todo?

Jürgen Schuldt dijo...

Si todo "ya está explicado" te pregunto: ¿por qué no se pudo prever la crisis en EEUU? y, más aún, ¿por qué los economistas no se ponen de acuerdo para afrontar la crisis con políticas eficaces?

moderador dijo...

Estimado Jürgen:

Enhorabuena por este blog.

Para un especulador, lo importante no es si sube o baja la bolsa, sino que esta se mueva.

Para que la economia, lo importante es que el dinero se mueva, pero por desgracia, no existe una adecuada redistribución de la riqueza. Y lo que esta sucediendo es que el dinero se concentra en unas pocas manos.

Por norma general, como bien apunta el Prof. Götz Werner, la economia tiene dos funciones, por un lado ofrecer productos y servicios a los ciudadanos y por otro ofrecerles unos ingresos (actualmente a través del trabajo) para que estos puedan adquirir estos bienes y servicios.

Es necesario reformar la politica fiscal, para crear una competencia real entre paises, además debido a la revolucion tecnologia es necesario desvincular los ingreso del trabajo a través de una renta basica.

Un saludo

Jose Miguel

http://rentabasica.blogspot.com/2005/09/renta-basica.html

Eloy Eduardo Avalos Alvarado dijo...

Cuando uno es ignorante generalemnte descalifica sin argumentar NADA. Eso es lo que hace Rebeca Estela. Ella escribe: . . . necesitamos realidades para sacar conclusiones . . . Esta afirmación inductivista y empirista es mera especulación econométrica.

Eloy Eduardo Avalos Alvarado dijo...

Cuando uno es ignorante generalemnte descalifica sin argumentar NADA. Eso es lo que hace Rebeca Estela. Ella escribe: . . . necesitamos realidades para sacar conclusiones . . . Esta afirmación inductivista y empirista es mera especulación econométrica.

Horac dijo...

La economía debe comportarse como una ciencia más y atenerse al método científico moderno, en el contínuo hipótesis-demostración-aplicación práctica. Cuando se ha metido la ideología por medio y los grandes economistas empezaron a servir intereses inconfesables ajenos a la ciencia económica, incluso en las cátedras de la univeridad: han pervertido esta ciencia, han confundido la realidad con sus deseos interesados y, así, no se puede acertar...

Jürgen Schuldt dijo...

Hola Horac:
1.¿Cuál es ese 'método' de la 'ciencia moderna'? ¿Popper, Lakatos, Feyerabend, Albert, Habermas, ...?
2. ¿Podrías señalarme una 'escuela' económica o un autor que haya realizado 'ciencia' económica sin ideología o juicios de valor?

Eloy Avalos dijo...

pienso que el comentario de Horac es iluso, la idea de una ciencia pura, libre de prejuicios e ideología es imposible . . . Tampoco se trata de acertar, existe una diferencia entre acertar y predecir o explicar . . y si pues, ninguna escuela económica está libre de una carga ideológica, ya la pretensión misma de serlo es una ideología más . . .