lunes, julio 27, 2009

Un SECIGRA para Municipalidades


Como es sabido, para obtener la Licenciatura en una disciplina es necesario elaborar una sesuda tesis, la que –en la mayoría de casos- termina en un estante para beneficio de las polillas. Bastante más provechoso sería, siempre sobre una base voluntaria, que nuestros futuros profesionales la obtengan haciendo ‘trabajo de campo’, ahora que tanto apoyo necesitan los gobiernos locales andinos y amazónicos para hacer uso pleno y eficiente de sus cuantiosos recursos del canon e IGV, en muchos casos desperdiciados. Esta variedad de labores, similar a la del Servicio Civil de Graduandos, que hoy solo se ejercita en Lima para las carreras de medicina, odontología y derecho, podría constituirse en un motor para dinamizar la inversión productiva y el desarrollo del ‘capital humano’ en los rincones más apartados del país.


Más que pasar por un tedioso proceso en el congreso, para implementar el programa bastaría un acuerdo entre algunas Universidades costeñas con las más próximas a la zonas escogidas del ‘interior’, en función a la demanda explícita de las municipalidades de esas localidades. Según los requerimientos de éstas se constituirían equipos multidisciplinarios y pluriuniversitarios que estén en condiciones de satisfacer esas demandas. A pesar de los cuestionamientos que circulan, los egresados universitarios de estas últimas generaciones están perfectamente preparadas para afrontar este reto, técnica y anímicamente; sin olvidar que la mayoría ha adquirido alguna experiencia laboral durante –cuando menos- los dos últimos años de sus estudios. Obviamente cada universidad tendrá que evaluar la idoneidad de sus egresados-voluntarios que se presenten para afrontar el desafío.


Cada grupo de los seleccionados estaría conformado –es un decir- por una triada (digamos: antropólogo-contador-ingeniero civil) o una cuadrilla (psicólogo-economista-agrónomo-abogado), con lo que estaría en condiciones de realizar las más variadas tareas, tales como elaborar y capacitarlos en la realización de proyectos distritales de inversión, para formarlos en contabilidad y administración, para organizar cooperativas, para establecer costos y supervisar compras de insumos para las inversiones, para arreglar problemas de límites y derechos de propiedad, para formar y asesorar PYMES, para encontrar mercado para sus productos, etcétera. Lo que, asegurando el seguimiento y evaluación permanente de las universidades de origen, requeriría una permanencia de 9 a 15 meses en el ‘campo’, hasta que se culmine el proyecto acordado y se asegure su sostenibilidad en el tiempo (lo que no sucedía en la experiencia de los años sesenta con ‘Cooperación Popular’, a pesar de su valía), a plena satisfacción del consejo municipal.


Luego de una semana de capacitación en temas histórico-geográfico-económico-culturales y para facilitarles su adaptación al entorno en que habrán de desempeñarse, cada equipo se instalaría en la escuela o centro comunal, en la iglesia o en la alcaldía, incluso en la casa de un buen vecino, comenzando con la del alcalde distrital. Cada miembro cobraría el salario mínimo, que solo sería una pequeña parte del enorme beneficio que le rendiría una experiencia de esa naturaleza. Esta lo marcaría de por vida, le haría tomar conciencia de la enorme sabiduría ancestral de los comuneros-nativos y aprenderían a respetar al otro, aparte de que les abriría muchas puertas para trabajar en el sector público o privado e incluso para obtener becas para estudios de posgrado. La contribución que ellos harían para que se materialice una auténtica descentralización económica sería incalculable.


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Véase, sobre el mismo tema, los siguientes artículos del autor:


-“Proyectos de Desarrollo: Una solución Productiva”, entrevista; en El Comercio, Suplemento sobre ‘Canon, regalías y desarrollo sostenido’, agosto 12, 2006; p. 8.


-“Descentralización y Profesionalización”, en Gestión, junio 7, 2006; p. 15 (www.jurgenschuldt.com/2006/06/descentralizacin-y-profesionalizacin.html).

1 comentarios:

Dr. C. Thorpe dijo...

Lo que usted no toma en cuenta, amigo Gregorio, es que -salvo como tema de una conversación pasajera- ese SECIGRA no aporta nada en la carrera del graduado. Una carrera está principalmente compuesta de contactos con otros profesionales, no de contacto con la realidad. Dudo mucho que haya una gran cantidad de voluntarios.

¡Suerte y Éxitos!