miércoles, julio 01, 2009

¡Y sucedió de nuevo!

Recordando el crack de 1929, el casi desconocido poskeynesiano Hyman Minsky (1919-1996) se planteó la cuestión de si ese evento podía repetirse, en un texto magistral de 1982, ignorado hasta hace poco. Al estallar la burbuja hipotecaria, el original se empezó a vender por Internet por varios miles de dólares: ¿Can 'It' Happen Again? Essays on instability and finance. En él exponía su 'hipótesis de la inestabilidad financiera', volatilidad que sería inherente a los ‘libres mercados’. Discìpulo de Schumpeter y Leontief en Harvard, donde se doctoró, tuvo el coraje de cuestionar la ortodoxia dominante, de acuerdo a la cual los mercados financieros eran inherentemente estables y eficaces (hipótesis de los 'mercados eficientes'), por lo que no sería posible que se produjera crisis financiera alguna en una economía de mercado moderna, y que sirvió de base para elaborar las estrategias de cartera (y para obtener algún Premio Nóbel en Economía) que han vuelto a fracasar estrepitosamente luego de la más reciente reventazón de las burbujas hipotecaria y financiera en los EEUU.

El paradigma de la "inestabilidad financiera" postula la existencia de tres fases en la relación ingresos-financiamiento de los agentes económicos a lo largo del ciclo económico. La primera se da después de una recesión, en la que las familias y las empresas sólo se endeudan hasta cierto punto, con lo que pueden servir toda deuda con sus flujos de caja (hedge finance). En una segunda etapa, cuando la economía y las ganancias empiezan a crecer aceleradamente, se generaliza el optimismo; los deudores sobrevalúan su potencial de pago, por lo que sólo pueden cubrir los intereses adeudados, pero no el capital (speculative finance). A pesar de ello, los bancos siguen refinanciándolas, dado el ambiente de euforia y “exuberancia irracional”, lo que desemboca en una insostenible pirámide financiera (Ponzi finance), en la que los deudores ya no pueden cumplir ni con los intereses ni con el capital. Se cierra el ciclo con el "momento Minsky" porque se hace imposible la refinanciación, se genera el pánico y aparecen generalizadamente la morosidad de las familias y las quiebras corporativas.

En efecto, Minsky tuvo razón: ¡Ha vuelto a suceder! A tal grado que la deuda de EEUU equivale a 350% de su PBI de US$ 14,2; las familias dejaron de ahorrar y se endeudaron por el 125% de su ingreso personal disponible, confiados en que sus propiedades seguirían subiendo hasta las nubes (efecto riqueza); las corporaciones acumularon una deuda insostenible; el déficit externo llegó a los US$ 800.000 millones; etc. Hasta que, gatillado por la quiebra de Lehman Brothers, terminó el carnaval y el gobierno viene tratando de limpiar el entuerto, a tal punto que este año el déficit fiscal será superior al 12% de su PBI.

Si este lunes a Bernard Madoff le impusieron siete penas de cárcel que suman un total de 150 años, ¿cuántos siglos tendrían que permanecer en la sombra quienes sembraron las bases del ‘efecto Ponzi’ que maduró a lo largo de la presente década en EEUU? Parece que ninguno, sino todo lo contrario, ya que la mayoría se esfumó tras la “mano invisible” de Adam Smith y todos se fueron con honores y hasta con bonos multimillonarios: Alan Greenspan y los demás responsables de la política monetaria, las agencias de bolsa y las calificadoras de riesgos, los ejecutivos de la banca de inversión, los funcionarios de la SEC y todos los que propiciaron las gigantescas burbujas. Si traducimos las tremendas pérdidas que le causaron a miles de habitantes los trucos de Madoff y las comparamos con las que generaron estos últimos, resulta que éste no pasa de ser una pulga (y CLAE una ameba) frente a tremendos dinosaurios.

1 comentarios:

Eloy Avalos dijo...

Porf. Jurgen aquí un video del Prof. Shaikh, quien hace poco estuvo por Lima hablándonos sobre la crisis.

http://criticadelaeconomia.blogspot.com/search/label/Anwar%20Shaikh