jueves, septiembre 22, 2011

EEUU: EL FONDO DE LA CRISIS A FONDO


"TRASFONDO ESTRUCTURAL Y SOCIOPOLÍTICO DE LA CRISIS ESTADOUNIDENSE 
- VISIÓN PANORÁMICA Y PERSPECTIVAS". LIMA: CIUP, 2011 


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Tengo el agrado de presentarles mi nuevo librito, el que resumiré a continuación para que no tengan que leerlo, aunque no me opongo a que lo adquieran para adornar sus bibliotecas personales.

Desde el bienio 2007-08, durante el cual se desató la crisis hipotecario-financiera en EEUU, se han venido adoptando hasta cinco super-paquetes de política que han intentado reanimar la economía sin lograr su objetivo. Más aún, esos placebos han generado una turbulencia a nivel global que no parece tener fin. En esas condiciones, políticos y economistas por igual, aparte de la ciudadanía, comienzan a desesperarse, pierden la confianza y, por tanto, tienden a agravar los procesos que llevaron a la Gran Recesión. La confusión e incertidumbre es generalizada, más aún porque la crisis se viene extendiendo a escala global, comenzando con las economías de Europa y que no tardará en llegar a nuestro subcontinente luego de golpear el este asiático.

El fiasco se debe, sin duda, al hecho de que se ha venido considerando que los desequilibrios fiscal y externo, la falta de regulación del sector financiero, la incorrecta valuación de los riesgos, las distorsionadas estructuras de los incentivos y una serie de patologías en el comportamiento de los agentes económicos, tales como la codicia, el sobreendeudamiento, el excesivo optimismo, los emolumentos exagerados de los banqueros, los chanchullos, habrían sido los motivos de la debacle. Si bien es obvio que han sido factores que han intervenido en la reventazón de las burbujas de fines de la década pasada, ellas son resultado de procesos bastante más profundos. Si estos no se afrontan, lo que en efecto no se está haciendo, tampoco se podrán resolver los problemas más evidentes.

Estos últimos deben buscarse en la estructura de la economía y en su dinámica sociopolítica, tal como se han venido desplegando desde los años setenta del siglo pasado. En el campo doméstico, las causas deben buscarse principalmente en la deforme y caduca estructura productiva de la economía norteamericana, en la extremamente desigual distribución del ingreso y la riqueza, en el marco de políticas adoptadas por una “trenza financiera” de intereses, conformada por grupos de poder ligados al sector hipotecario-bancario y que sorprendentemente siguen siendo los mismos que vienen aplicando las políticas de “salvataje” (por cierto, más que de las gentes, la de los bancos). Desde fuera, la crisis puede explicarse por la sobreproducción generada por las peculiaridades de la nueva división internacional del trabajo y la consecuente re-estructuración geopolítica global.   

A partir de estas consideraciones, estimo que en el futuro se hablará del presente decenio como la “Década Perdida de EEUU”, como aquella que atravesó a duras penas América Latina en los años ochenta y Japón en los noventa del siglo XX.


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